viernes, 24 de junio de 2011

La boca del caballo

El caballo en la naturaleza invierte la mayor parte del día en alimentarse, por lo que sus dientes crecen constantemente para compensar el desgaste. Así, cuando estabulamos a un caballo y lo sometemos a un régimen antinatural en el que solo invierte unas pocas horas al día en alimentarse, el crecimiento de las muelas es exagerado y el desgaste es irregular, convirtiéndose en auténticas cuhillas que generan dolor a nuestros caballos. Además, estos sobrecrecimientos hacen que la masticación no sea adecuada con lo que predisponen a problemas mayores como los cólicos. Por otro lado, el dolor bucal y la mala funcionalidad de la boca del caballo redunda en multitud de síntomas como son:







  • Pérdida de peso o dificultad para ganarlo.
  • Dificultad o lentitud al comer.
  • Ladea la cabeza cuando come.
  • Grano entero en heces.
  • Tira el grano al masticarlo.
  • Mal aliento.
  • Cólicos frecuentes.
  • Problemas para colocarle el bocado.
  • No saliva el bocado correctamente.
  • Tiene dificultad para reunirse.
  • Problemas en los aires reunidos y elevados.
  • Está rígido al montarlo.
  • Le cuesta flexionar hacia un lado.
  • Ladea la cabeza durante el trabajo.
  • Mueve la cabeza violentamente o la sacude.
  • Se pone de manos al montarlo.
  • Se apoya en la boca al trabajar.
  • Abre y cierra la boca continuamente.
  • Difícil manejo.
  • Le cambian filetes y bocados pero ninguno funciona.
  • Está muy irritable.
  • Apático.
Para evitar todo esto, es conveniente que nuestros caballos dispongan de forraje constantemente, que coman la menor cantidad de grano posible y es necesario hacerles una revisión anual de la boca, en la que personal veterinario proceda al limado de esos picos de dientes y a la extracción de piezas dentarias en su caso. Por ello, es conveniente que incluyamos este tipo de revisión en nuestro calendario como una actuación anual más, para que nuestros caballos se mantengan sanos y felices. Para cualquier duda, no dudes en contactar con nuestro consultorio. 

Falta de desgaste de un molar, que impide el correcto movimiento de masticación y se clava en la encía inferior.

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